viernes, 21 de enero de 2011

AMIGDALITIS














El término amigdalitis hace referencia a la inflamación de las amígdalas palatinas.
Las amígdalas palatinas son acúmulos de tejido linfoideo que junto con otras estructuras de idéntico tejido conforman el
denominado anillo de Waldeyer.
Las amígdalas palatinas se localizan en la orofaringe, que es la porción de la faringe que se sitúa inmediatamente
detrás de la boca.
Aún cuando no se sabe bien cuál es su función, se cree que junto con el resto de estructuras linfoides, las amígdalas
constituyen la primera línea de defensa y de respuesta inmunológica (al contactar y reconocer a una gran cantidad de
microorganismos y antígenos) ante los patógenos por via aérea.
CAUSAS
Los procesos inflamatorios o infecciosos que afectan a la amígdala palatina producen las amigdalitis o anginas. Este
último término etimológicamente procede de la palabra "angor" y significa "dolor constrictivo".
Suelen ser más frecuentes en los niños, apareciendo su mayor incidencia entre los 3 y 6 años y decayendo su
frecuencia a partir de los 10 años.
Los gérmenes que provocan son virus o bacterias. De especial importancia y frecuencia en estas edades es el
estreptococo B-hemolítico, por las complicaciones a distancia que puede provocar (Fiebre Reumática).
SÍNTOMAS
Dolor de garganta. No se pueden tragar alimentos.
Placas blanquecinas sobre o alrededor de las amígdalas, que están inflamadas.
Fiebre, que en algunos casos puede ser muy alta.
Por regla general, cuando son los virus los causantes de la enfermedad, los síntomas suelen ser menos intensos y
duran menos tiempo que las amigdalitis bacterianas, si bien siempre hay excepciones, como, por ejemplo, en la
mononucleosis infecciosa.
En principio, toda angina debe ser considerada como bacteriana.
Dentro de ellas, las más frecuentes son las producidas por el streptococo B-hemolítico que puede ser responsable de
complicaciones importantes y graves como reumatismos articulares, afectaciones cardíacas, del riñón o septicemias.
Esta enfermedad se suele manifestar con dolor de garganta, que puede ser espontáneo o provocado por la deglución
(acto de tragar), además de inflamación de la garganta o faringe y un estado febril, alcanzando en los niños
temperaturas elevadas de 39 ó 40°C.
Además, presenta escalofríos y en ocasiones molestias digestivas, dolor abdominal y vómitos.
En la exploración nos encontramos con enrojecimiento e inflamación de las amígdalas y de la faringe con o sin placas
blanquecinas sobre las mismas.
Es frecuente que aparezcan ganglios o adenopatías cervicales.
FACTORES DE RIESGO
El frío y los cambios de temperatura.
Las aglomeraciones.
PREVENCIÓN
Evitar enfriamientos.
No tomar alimentos muy fríos.
Evitar infecciones bucales.
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
Diagnóstico:
Se realiza mediante la historia clínica y la exploración del paciente.
En ciertas circunstancias, puede requerirse realizar análisis de sangre seriados, o incluso cultivos de las secrecciones
amigdalares.
Tratamiento:
Medidas generales
Reposo, mientras dure la fiebre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario